
Helado invierno, que lanza su mortecino hálito sobre mi
Resquebrajándome, deshaciéndome como una rosa congelada
que al ser tocada se despedaza y se desmorona, entregándose al viento
Aceptando la muerte como una dulce cura,
un vehemente consuelo ante su dolor
¡¡Espectacular foto de rosa!!
ResponderEliminarLa foto me llevó al poema.
Gracias por compartir ambos.
Marie