sábado, 28 de febrero de 2009

Roto

Las manecillas corren mientras las observo, parece como si lo hicieran de una manera tan frenética que me parece irreal y me sumo en mi mundo, cayendo poco a poco en la fantasía.

Ya no hay sonidos, más que el latido de mi corazón.

Ya no hay olores, más que la delicada fragancia de sueños ya marchitos y nuevos que florecen.

Mi piel goza con la enigmática soledad que me rodea, ante la extraña sensación de ser ajena al mundo que me rodea.

Un exquisito sabor inunda mi boca manifiesto de la alegría de encontrarme conmigo, ante un ser tan desconocido como familiar, ante un reflejo que no muestra lo que los demás ven; lo que quieren ver...

Las cadenas que me ataban van desapareciendo como si fueran vago y amargo recuerdo, quedando únicamente de ellas un polvo que se dispersa como húmedas estrellas.

Un oscuro velo se poza ante mis ojos librándome de la cosidad y la melancolía que me ahogaba.

Soy libre.

Alas de renacimiento, de vida, de deseo. Deseo de experimentar cosas nuevas, de sentir realmente el mundo, de ser quien soy sin que me importe nadie más que mi propio ser.

Ideas, recuerdos, vivencias todas llegando hasta mi. Finalmente las espinas que alguna vez me hirieron han florecido sanando las heridas con sutil roce terso y grácil.

Finalmente puedo extender mis alas y volar, pero no será para huir sino para llegar al lugar que anhelo.

Por fin las manecillas se han detenido, haciendo que el cruel reloj que volvía confusa esta fantasía, caiga en pedazos volviéndose polvo que algún día reclamara mi final; sin embargo lo recibiré con los brazos abiertos dispuesta a ver lo que ocurrirá... 

viernes, 27 de febrero de 2009

Erase una vez nosotros


Suspiras y un frió hálito llega a mi cuello, haciendo que un escalofrío me recorra la espalda alojándose en mí estomago, provocando que de mis labios salga vertiginoso aliento.

Tus manos recorren mi cuello, mi espalda; acoplándose a cada comisura de mi cuerpo y como si estas dejaran un camino tus labios comienzan a esparcir tu olor en el con suaves caricias y curioso jugueteo.

Entonces, como si desde el comienzo hubieras buscado dicho resultado, tu palma se coloca en mi pecho para tranquilizar el desbocado palpitar de mi corazón. Avergonzada, sumo el rostro en tu pecho para evitar que observes el inevitable sonrojo, logrando únicamente enamorarme más de ti al  percibir tu fragancia y escuchar aquel mismo latir, que me taladra los oídos, en el pecho del ser al que amo.

Tu boca comienza a besar mi cabello, bajando lentamente hasta encontrarse con la mía; titubeante, temblorosa, como las hojas danzantes de un árbol a recibir el dulce roce del viento, poco a poco nos volvemos uno entre las manos tibias que recorren ansiosas el ser que veneran

martes, 24 de febrero de 2009


Un suspiro, al pensar en ti
Un latido,  por el amor que te tengo
Y una lagrima al no encontrarte a mi lado

viernes, 20 de febrero de 2009


Sutil suspiro que penetra en mí envolviéndose en mi corazón, cuan enigmática nebulosa, que me oprime haciéndome perder el aliento, llevándome en un espiral de confusión y ambigüedad atormentadora, exquisita... Tus suaves labios contra los míos, tibios y dulces, como el veneno que llevan consigo. Muerte efímera que me despoja poco a poco del ahora borroso recuerdo que alguna vez fue tuyo, convirtiéndolo en ríos salados que recorren la mortecina palidez de mi piel.

Gélidas manos que sostienen mi lánguido cuerpo contra el tuyo; cuerpo palpitante, vigorizante, arrebatador.

Delicado aliento que se ha vuelto mi aire, mi necesidad.

Cruel espejo que me refleja día a día con tortuosa indiferencia y oscuro manifiesto.

Óbito gradual como fuego que me consume profiriendo lamentos al lamer las heridas encontradas, volviéndolas espantosas sombras de arrepentimiento y desasosiego.

Lacerante desconsuelo al que me he visto sometida por tu indolencia hacia mí, convirtiendo en deleitosa solución vehemente el amañado ósculo que de ti recibo


lunes, 16 de febrero de 2009

Amor


Duele.
Me parece increíble cuanto puede doler.
Todo parece común, pagano, gris; todo al rededor parece tan muerto tan normal del día a día que nos toca vivir...
Pero apareces tú en escena, en este teatro tan deplorable llamado mundo. La escena cambia, los colores cobran vida y el viento se vuelve perfumado y exquisito, el ambiente es tibio y acogedor.
Sin embargo, duele, duele mucho; es un dolor extraño, hace que sienta que el pecho me explotara, que el aire es pesado y difícil de respirar, mi boca ansia con desesperación aquel néctar prohibido que tienen tus labios, las ansias de tenerte hace que hormigueen mis brazos como un inesperado choque eléctrico, te miro y mis pupilas se dilatan ante la emoción y la excitación.
Debilidad, repentinamente llega a mí una desconocida debilidad provocada por tu oscura fragancia y delicada esencia que me inunda el pensamiento y me envenena llevándome a una irremediable y dulce muerte. La sangre arde en mi interior con desesperación y ansia me quema provocando tan sublime dolor que me lleva a la locura y la alucinación...
Tus dedos recorriendo ligeramente, como plumas, la línea de mi espalda, recorriendo mis hombros, la línea de mi mandíbula y finalmente contorneando mi boca, con delicados trazos que garabateas con desconocida inocencia, tu aliento dulce y cálido me nubla el pensamiento, agitándome la respiración, haciendo que la cabeza me dé vueltas mientras me desvanezco entre tus brazos.
Tus dulces labios, tan extasiantes como lo prometía el dulce néctar que me llamaba; como la flor a la mariposa, se encuentran con los míos en un dulce va y ven rítmico como el latir desbocado de nuestros corazones, debería bastarme pero mi cuerpo pide más en el desesperado éxtasis en el que tus brazos me atan y del cual no busco huir.
Mis manos recorren tus hombros fervientemente hasta llegar a tu pelo, hundiendo mis manos en los oscuros espirales que me hipnotizan. Intento acercarte a mí, pero no me parece suficiente, entre mi cuerpo y el tuyo ya no existe espacio, somos uno,
Tus manos me acercan mas aunque ya casi sea parte tuya las plantas de mis pies comienzan a despegarse el suelo que alguna vez me mantuvo en pie, volviéndote un apoyo excelso y delicado.
Como si una carga eléctrica llegara repentinamente a mi cuerpo, tiemblo entre tus brazos como las hojas que abandonan el árbol, como nosotros abandonamos el mundo...

jueves, 5 de febrero de 2009

Invisible


¿Que tan lejos de mi puedes estar?
yo aquí tan cerca,
pero para tus ojos no soy nada
mis manos ansían tocarte,
sentir tu cálida piel bajo las yemas de mis dedos,
pero tu no me sientes
simplemente soy invisible,
tan invisible como lo he sido siempre,
pero esta vez hay una diferencia
algo que hace que esta situación
me duela hasta el alma,
y esta es que también soy invisible para ti
para la única persona que deseo que me vea
¿Por que?
te encuentras mirando el medio día cuando
mis ojos no se han adaptado al amanecer,
sientes las cálidas brisas del verano
cuando yo recientemente paseo en la primavera
¿Por que?
¿es acaso que no hay suficientes impedimentos
para estar contigo como para
que el tiempo también se vuelva mi enemigo?
¿Como podría hacer la joven flor para
hacer que la cubra con su sombra el maduro árbol?
están tan cerca de mi,
pero tan lejos...
Mas ¿que habría de importar?
incluso si te tuviera al alcance
no te podría tocar,
nunca te podría tener
por que tu mirada
nunca se fijaría en mi
tu eres luz, radiante y enérgica,
y yo soy simple sombra diminuta y frágil
incluso si te tuviera al alcance nunca serias mio
por que soy invisible
y no te puedo tener...